
Con gran emoción , la comunidad educativa del Colegio Santo Domingo Savio dio inicio oficial al Año Escolar 2026, marcando el comienzo de un nuevo ciclo formativo inspirado en los valores del carisma salesiano.
Desde las primeras horas de la mañana, los patios del establecimiento volvieron a llenarse de vida con el regreso de los estudiantes, desde Prekínder hasta Cuarto Medio, quienes llegaron con impecables uniformes y entusiasmo renovado. Padres y apoderados acompañaron este significativo momento, reafirmando el compromiso compartido con la educación y el desarrollo integral de sus hijos.
La jornada comenzó con el tradicional “Buenos Días”, espacio central de la espiritualidad salesiana, donde toda la comunidad se reunió para poner el año en manos de Dios. En este contexto, se proclamó el Evangelio según San Mateo (25,14-30), invitando a reflexionar sobre los talentos recibidos y la responsabilidad de hacerlos fructificar.
El padre José Toledo Ralil, director de la Presencia Salesiana de Tarapacá, dirigió un mensaje destacando la importancia de educar desde la esperanza y el compromiso cristiano. Por su parte, el rector del establecimiento, don Leonardo Moraga Contreras, entregó un emotivo saludo de bienvenida, subrayando el valor de la colaboración, el respeto y el esfuerzo como pilares fundamentales del camino educativo.
Este 2026 adquiere un significado especial para la familia salesiana, al conmemorarse los 150 años del envío de la primera expedición misionera salesiana a América, hecho que marcó profundamente la identidad de la congregación. En esta misma línea, el Aguinaldo propuesto por el Rector Mayor, padre Fabio Attard, bajo el lema “Haced lo que Él os diga”, invita a toda la comunidad a vivir una fe activa, atenta a las necesidades de los jóvenes, especialmente de aquellos que más requieren esperanza y acompañamiento.
Durante la ceremonia, el padre Eduard Rojas Álvarez, sacerdote salesiano que se integra a la comunidad, realizó una especial bendición a profesores jefes, docentes, asistentes de la educación, personal administrativo y personal de servicio, profesionales del Programa de Integración Escolar (PIE) y, finalmente, a todos los estudiantes, encomendando este nuevo año a la protección de Dios.
Asimismo, el colegio asumió el desafío de fortalecer los espacios de encuentro y convivencia, promoviendo una cultura que privilegie el diálogo, la mirada cercana y el acompañamiento, en coherencia con el espíritu de Don Bosco.